Será que este año las noticias sobre la crisis y las críticas a Zapatero han sido eliminadas con excesiva facilidad de las portadas de los medios gracias a la consecución del mundial del fútbol, que ya los medios ni se preocupan, como otros años, de invadirnos con noticias sobre el calor y sus efectos sobre nuestra salud. A lo mejor es más simple que todo eso, y simplemente es que este año he dado un paso más allá en mi puretismo incipiente y el calor que nos está acosando me ha ablandado las neuronas con mucha más eficacia que antaño.
Sea como fuere, son las cosas como son, y son las horas que son, que, además de tener puesto en la tele un episodio de House, me ha dado por mirar sobre los trastornos del sueño debidos al calor, encontrándome este pequeño manual para pasar menos fatigas para conciliar el sueño.
Me da que me voy a quedar igual que estaba, pero por lo menos me consuela que hay gente que también pierde el sueño a causa de la pérdida del de los demás.
Consuelo de tontos, si, ¿y qué?.
A ver si me duermo.
Si cuando un adulto duerme a pierna suelta se dice vulgarmente que está durmiendo como un bebé, entonces, si a mi me parece que Alicia, que es un bebé, duerme como una persona mayor: ¿es una paradoja y estamos ante una señal del fin del mundo como el gato con la tostada atada a la espalda?
Hace poco leí, no me acuerdo en qué medio, que el número de personas que poseen más de 1.000 millones de dólares ha aumentado en un 23% en el último año, y sin embargo, en el mismo periodo de tiempo ha aumentado el número de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza en 90 millones. Está claro que los que estamos en medio, cada vez somos menos.
Si uno fuera un alarmista pensaría que históricamente los periodos en los que estos datos coincidían, acababan en guerra, con las consecuencias que ello trae. Entre otras desgracias, más enriquecimiento aún para los que ya son ricos, y aún más empobrecimiento de los que no lo son, aunque es un mal menor, ya que de éstos, la mayoría moriría en el conflicto, con lo que problema solucionado. Pero me voy por las ramas.
El caso es que me pregunto si toda esta gente que ha ampliado su fortuna en este último año se ha quejado mucho de la crisis, o si, y aquí es a donde quiero llegar, las amistades políticas de los interfectos tampoco lo habrán pasado muy mal durante este tiempo.
Yo por mi parte estoy muy hasta los cojones de este tipo de situaciones, y que sin embargo nos digan que TODOS seguimos en crisis, y nos aprieten el cinturón a la fuerza con medidas económicas cuanto menos discutibles.
Yo lo que pido es que tengamos un poco de vergüenza y que si hay alguien en la sala que opine lo mismo, o tenga la misma calentura de cojones/ovarios, que se queje, y que lo haga todos los dias. Que estoy harto de pensar que en otros tiempos, y en otros lugares aún en la actualidad, por menos salen a la calle, e incluso queman coches, que no es que sea la solución, estamos de acuerdo, pero da por culo.
Estamos dejando que nuestros dirigentes, a nivel mundial, se vayan de rositas, vivan muy cómodos a pesar de la que nos están liando, y eso me quema.
Yo por pedir que no quede. ¿algún abogado en la sala? ¿qué habría que hacer para sugerir una ley, al más alto nivel, que rija que los dirigentes no pueden tener afinidad o relación, ni familiar ni asociativa con ninguna entidad empresarial o financiera?.
Este desajuste mundial en el que se permite que los ricos sean cada vez más ricos y los pobres aún más, no debería de estar permitido por ley, o eso creo yo, y algo se tiene que poder hacer.
Menos jornadas anti corruptelas y demás zarandajas, aquí lo que hace falta es poner los puntos sobre las íes, pero ponerlos donde se oigan.
Una huelga general sin necesidad de que los sindicatos pongan a los suyos delante.
Una gestión eficaz empezando desde el alto ejecutivo, y que se lo curren ellos, sin tanto asesor que nos cuesta una pasta.
Luchar por unos sueldos europeos, o por lo menos por una inflación acorde a nuestro poder adquisitivo.
Y por supuesto, sin corrupción, y con más igualdad, el que la hace, que la pague.
A mi no me vale que los artistas apoyen a Zapatero con el gesto de la ceja si después me tengo que tragar la aprobación de un canon digital hasta por un móvil, o una mísera tarjeta, que no soy un delincuente en potencia, que soy un ciudadano.
A mi no me vale salir a la calle y no querer ni leer un periódico ni ver las noticias porque están manipuladas por según el grupo que las controla. A mi lo que me vale es elegir cada cuatro años a unas personas inteligentes, capaces, y fiables, no al menos malo, que ya ni eso.
Que no tengo ganas de montar un grupo en el Facebook y empezar a pedir que la gente no vote, pero nadie, que no votase nadie, que se dieran cuenta del escaso porcentaje de población que confía en los que nos gobierna, que ya he perdido la cuenta de las veces que han suspendido en las encuestas sobre la gestión de unos, y de otros, gobernando y desgobernando.
Que yo, por mi parte estoy harto, y lo seguiré estando mucho tiempo, que el funcionariado no funciona, desde la más mísera base hasta la más alta esfera.
Y que al final, después de todo, que si estamos en la nación que no crece o no crecerá según unos y otros, pero que las grandes fortunas de este país, no se si cuentan las que son de este país pero no tributan aquí, no solo no han perdido sino que no han dejado de crecer, y esto, me cago en todo ya, indica que esta la cosa tan mal montada que al final siempre pagamos los mismos los compromisos de otros.
Y ahora, después de la debacle, a reaccionar como los cobardes y los mafiosos, echando balones fuera.
Básicamente las excusas del cierre de Air Comet son:
A mi lo que me jode es la prepotencia y la soberbia de este tipo de empresarios, que no nos engañemos, no se diferencia en nada a la actitud de los empresarios que tenemos todos cerca, que manejan menos poder, pero que tienen la misma soberbia y prepotencia que estos que salen por la televisión.
Se permiten el lujo de negociar con el gobierno, de pedir que los derechos laborales que, no nos olvidemos, han costados sangre y dolor en muchos lugares del mundo, sean limitados y encorsetados, y ya que estamos, olvidados o ninguneados, porque a la hora de conseguir capital, todo vale.
Lo que no vale es el respeto por toda esa gente que se ha quedado sin poder volar, sin poder cobrar sus nóminas, que no solo este tipejo quería recortar, sino que no solo contento con ello, directamente ni las ha pagado, a pesar de que sus aviones si que despegaban, un gasto que se me antoja más caro que las nóminas.
Los deseos de capital son la gran lacra que nos condiciona a la hora de vivir, de convivir, incluso de sufrir.
Millones de personas atentas a los sorteos, con la esperanza de tener dinero, gobernantes pendientes de concesiones para poder asignar partidas de bienes de todo tipo que repercutan en un beneficio propio antes que en el del ciudadano, gobernantes sufridores pendientes de no perder un ápice de poder para sus países a pesar del futuro de nuestro planeta, empresarios de tres al cuarto, todos, al fin y al cabo, que manejan capital a su antojo, sin respeto alguno por los demás, tan solo por su capital.
Así nos va. En otros países, por menos, queman coches en las calles, aquí,… ni nos va ni nos viene.
Pues nada, que ya he probado el cacharrito, y por fin. Por fin puedo decir que tengo un “gadget” que me sirve de algo útil, y no solo para friquear.
El caso es que el lector en si, como aparato, pues está bien, si bien es verdad que otros más pequeños que he visto creo que son más discretos a la hora de tenerlos en una mesa, y desconozco si los que están integrados en teclados y demás vertientes son más o menos útiles. Pero lo que si es cierto, y sin entrar en debates sobre seguridad del sistema de protección de datos y tal, a mi el poder usar el DNI-E y no tener que desplazarme, me pone.
También es cierto que lo uso para datos puramente personales, como son los de la Seguridad Social, Hacienda, etc, aún me falta testearlo con la web del banco y demás historias, pero por ahora la experiencia es satisfactoria.
Y nada, simplemente añadir que no estaría mal que la campaña de reparto de lectores quizás debería de ser más extensa, ya que se me antojan un poco excesivos los precios de mercado que he ido viendo por ahí (cerca de 40 € todos).
También comentar que en Ubuntu me va canela, con lo que espero que los colegas linuxeros se animen a probarlo.
Y ahora, unas fotejas de la presentación del producto, enviado por Tractis, bajo iniciativa de Red.es, y conseguido a través de Bloguzz.

