Bueno, esta receta me quedó pendiente de cuando estábamos en temporada de setas, y mis padres se dedicaban a cebarnos a base de níscalos y boletus, con lo que teníamos materia prima más que suficiente para permitirnos comer un estupendo arroz con setas. Aquí va el tema de como se hace en esta casa, que del resto, ya se sabe, cada uno tiene su cosita.

Ingredientes:

Arroz (obviamente), Cebolla, Laurel, Pimiento rojo y verde, aceite de oliva del bueno, tomates, ajos, vino blanco (a ser posible un fino de Montilla), Pollo, y aquí cada uno pone la parte que más le guste, sal, pimentón ahumado, azafrán, colorante alimentario (para darle color, al que le guste verlo amarillo), y setas al gusto, que en mi caso, fueron níscalos y colmenillas. He de añadir que en mi caso le puse también a esta receta unos espárragos trigueros que cayeron en mi poder.

La receta es sencilla, sofreímos la cebolla el ajo y los pimientos en una cantidad generosa de aceite con la hoja de laurel, cuanto más picadito mejor. Cuando empieza a dorar la cebolla y los pimientos pierden dureza, le añadimos el tomate, pelado y picado, y dejamos que vuelva a sofreir. Añadimos el pollo troceado y rehogamos bien, que se impregne del caldo de las verduras y el aceite. Ponemos un buen chorro de vino y una pizca de sal, y vamos removiendo. En este punto es cuando yo añado las especias, menos el azafrán, y remuevo. Casi enseguida añadimos el arroz, y mi medida es un puñado con la mano abierta por persona. Dejamos que el arroz rehogue un minuto o minuto y medio, removiendo, y añadimos las setas y los espárragos. Rehogamos por última vez y añadimos agua hasta cubrir, el azafrán (yo prefiero en hebra) damos un par de vueltas, y dejamos que hierva, que se vaya consumiendo el agua. Aquí hay que decir que se puede hacer de dos maneras. O calculamos el arroz en un repiente y luego calculamos el doble de agua, o usamos para este guiso un “perol”, que al ser más abierto que una olla, podemos calcular a ojo con bastante fidelidad como he comentado antes simplemente dejando que el agua cubra el arroz, que suele ser suficiente.
Cuando hierva se prueba de sal, y se vigila que no se pegue. Y en unos 15 o 20 minutos máximo, tenemos nuestro arroz.
Hay que decir tambien, que se pueden usar varios tipos de arroz, pero las estimaciones que he hecho aquí son con arroz SOS o Nomen, de grano duro. Nada de vaporizados ni arroz largo ni hostias, que no sabe igual.
Si se podría usar arroz del tipo bomba, que absorve mucho más los sabores, pero es más caro.

De Imagenes para Guacamola