El blog de Dante y Marieta
Menos jornadas anti corruptelas y demás zarandajas, aquí lo que hace falta es poner los puntos sobre las íes, pero ponerlos donde se oigan.
Una huelga general sin necesidad de que los sindicatos pongan a los suyos delante.
Una gestión eficaz empezando desde el alto ejecutivo, y que se lo curren ellos, sin tanto asesor que nos cuesta una pasta.
Luchar por unos sueldos europeos, o por lo menos por una inflación acorde a nuestro poder adquisitivo.
Y por supuesto, sin corrupción, y con más igualdad, el que la hace, que la pague.
A mi no me vale que los artistas apoyen a Zapatero con el gesto de la ceja si después me tengo que tragar la aprobación de un canon digital hasta por un móvil, o una mísera tarjeta, que no soy un delincuente en potencia, que soy un ciudadano.
A mi no me vale salir a la calle y no querer ni leer un periódico ni ver las noticias porque están manipuladas por según el grupo que las controla. A mi lo que me vale es elegir cada cuatro años a unas personas inteligentes, capaces, y fiables, no al menos malo, que ya ni eso.
Que no tengo ganas de montar un grupo en el Facebook y empezar a pedir que la gente no vote, pero nadie, que no votase nadie, que se dieran cuenta del escaso porcentaje de población que confía en los que nos gobierna, que ya he perdido la cuenta de las veces que han suspendido en las encuestas sobre la gestión de unos, y de otros, gobernando y desgobernando.
Que yo, por mi parte estoy harto, y lo seguiré estando mucho tiempo, que el funcionariado no funciona, desde la más mísera base hasta la más alta esfera.
Y que al final, después de todo, que si estamos en la nación que no crece o no crecerá según unos y otros, pero que las grandes fortunas de este país, no se si cuentan las que son de este país pero no tributan aquí, no solo no han perdido sino que no han dejado de crecer, y esto, me cago en todo ya, indica que esta la cosa tan mal montada que al final siempre pagamos los mismos los compromisos de otros.
Pues eso, ya se por qué no vi el google car al pasar por casa, estaba currando, y el coche aparcado… aquí.
Hoy, encerrado en la cocina, haciendo varias comidas y escuchando música, he asistido al fenómeno del hilo musical a la carta escuchando a ratos por el patio lo que cada vecino pone en sus cocinas.
La verdad es que la mayoría de mis vecinos son de ver tele, y lo que más llega son los rumores del programa de AR o de las caceroladas Arguiñenianas, pero los hay que tienen ganas de escuchar melodías de ayer y de hoy (más de ayer que de hoy) y hacen como yo, e incluso canturrean.
Lo que yo me pregunto es, ¿y si tuviera un vecino de la $GAE en el bloque? ¿me pedirá derechos por darle hilo musical a mis cohabitantes por el patio? ¿y si además canturreo?
Y ya extrapolando, ¿por qué no le dan la brasa a los nenacos que amenizan nuestras calles con sus pedazos de loros en sus bugas tuneados, que llevan equipo como para dar un concierto y encima nadie les dice nada?
Y me pregunto más, ¿alguien ha mirado a ver si lo que tienen estos es un convenio con alguna empresa que fabrique auriculares y lo que pretenden es encaminarnos a que cada uno escuche su propia música, incluso en casa? ¿me veré obligado a no cantarle canciones infantiles a mi hija para tener que ponerle unos cascos y así no incumplir la normativa?
Manda huevos, todo esto viene por el intento de cobrarle a una peluquería por tener la radio puesta mientras corta el pelo, que ya es que ni trabajando puede uno escuchar música sin que vengan a tocarte los cojones.
Un tipo volaba en globo, cuando de pronto se percata de que estaba perdido; maniobra y desciende un poco.
Entonces divisa a un hombre en la calle y le grita:
-”Disculpe, podría usted ayudarme?. Prometí a un amigo que me encontraría con él a las dos, llevo media hora de retraso y no sé dónde estoy…”
-”Claro que puedo ayudarle. Usted se encuentra en un globo de aire caliente, flotando a unos 30 metros de altura entre los 40 y los 42 grados de latitud Norte, y entre los 58 y los 60 grados de longitud Oeste”.
- “Es Ud. informático?”, pregunta el del globo.
-”Sí, señor, lo soy. Cómo lo supo?”
-”Porque todo lo que Ud. me ha dicho es “técnicamente” correcto, pero “prácticamente” inútil. Aún no sé qué hacer con la información que me ha dado y continúo perdido”.
-”Y Ud. debe ser un Jefe, verdad…?”, contesta el informático.
-”En efecto, lo soy. Pero, cómo lo supo?”
-”Muy fácil: no sabe ni dónde está, ni para dónde va… Hizo una promesa que no tiene ni idea de cómo cumplir y espera que ahora otro le resuelva el problema. De hecho, está exactamente en la misma situación en que se hallaba antes de encontrarnos… pero ahora, por algún motivo, resulta que… la culpa es mía!”.
Hace bien poco que leí esto sobre Bear Grylls. Y el caso es que ni me lo creo ni me lo dejo de creer, pero, sinceramente, me importa un cojón de pato, de verdad.
Es decir, ¿por ser una farsa me tiene que dejar de gustar lo que hace este tio y veo en la tele?, pues mi respuesta es no. Tan difícil de creer me resultaban sus aventuras antes de leer esa información como después, aunque se agradece el esfuerzo por informar, pero es que como ya resulta tan difícil creer en nada, para mi el programita del susodicho me resulta entretenido. Es más, lo elijo antes que otras cosas en la tele.
Para mi, y salvando las distancias, no deja de ser una serie, a lo The Office, con el mismo rollo de que te estás tragando algo ficticio, rodado en plan documental. Para mi ralla esa ténue línea con la que, muchachada, a mi me vale para pasar un ratejo delante de la caja que suena y emite luces de colores.
¿Y a vosotros?

Este es el blog de Dante y Marieta, donde iremos publicanco todo aquello que nos hace reir, llorar, felices, tristes, nos pone de mala hostia, en fin, lo que viene siendo lo que nos sale a cada uno de los genitales.