Ya sé que en este blog normalmente me dedico a contar experiencias de las que paso en París y es muy raro que incluya advertencias, pero esto es algo que me ha pasado en París, y que además es una advertencia.
Hace unos días compré un billete de avión, por internet, para una amiga que venía a visitarme a París (unos días geniales, Vikifloki) con la compañía Vueling. Al hacer mi compra e introducir el número de mi tarjeta de crédito, me salió un mensaje de error en el que me indicaba que la operación no había podido realizarse y que lo intentara más tarde. Al no recibir yo ninguna notificación en mi correo electrónico por parte de dicha compañía, pasados unos minutos, volví a repetir la operación, esta vez con éxito. Al cabo de unos segundos, me llegó un e-mail de confirmación de la compra, con el número del localizador del vuelo, etc.
Pues bien, cuál es mi sorpresa cuando el otro día, después de varias cosas (en las que no me voy a entretener ahora), me doy cuenta de que la compañía me había reservado dos vuelos y me había cobrado dos veces el dinero y no me había mandado, hasta última hora, el localizador del primer vuelo (el que falló supuestamente la compra), no sabiendo yo, hasta la noche antes del vuelo, que tenía reservados dos billetes al mismo nombre.
Un poco nerviosa, porque el montante de cada billete era de 226 euros, llamé a la compañía y antes de que se lo terminara de explicar, el telefonista ya sabía cual era mi problema, porque se ve que están familiarizados. No me ha puesto ningún problema en devolverme el dinero (que estoy esperando) ya que se ve que es un error muy común.
Por todo esto os advierto que tengáis mucho cuidado cuando compréis billetes u otros artículos en internet y os ponga fallo, ya que en muchas ocasiones sí que se efectúa la compra, tal y como me ocurrió a mí.
Espero que os sirva de ayuda y que no os pase nunca.