El blog de Dante y Marieta
Pues esta receta se la prometí hará unos días a Miguel, y como lo prometido es deuda, pues ahí va:
Ante todo, yo le he dado un poco de variedad a las que me he ido encontrando en la web, con lo que, sentios libres de improvisar.
Ingredientes:
1 huevo, 4 cucharas soperas de leche, 3 cucharas soperas de aceite, 2 cucharas soperas rasas de chocolate en polvo, 2 cucharadas soperas rasas de azúcar, 4 cucharadas soperas rasas de harina de trigo, 1 cucharadita de café rasa de levadura en polvo Royal y 1 taza.
Hasta aquí es el bizcocho con chocolate normal de toda la vida, pero servidor, como es en taza, y se pueden hacer dos en un voleo y cada uno al gusto, pues además, o le pongo pasas, o le pongo avellanas, por ejemplo.
Un consejo es que probéis a ponerle zanahoria rallada (que no sea de bote, por favor) y un poco de hoja de menta picada, que lo vais a flipar.
En la misma taza que te lo vayas a comer, se bate el huevo, y se le van añadiendo los ingredientes y removiendo, de manera que quede una masa bien batida. Yo le pongo las avellanas y demas añadidos a lo último, pero no es relevante.
una vez batido todo, metes la taza en el microondas a máxima potencia durante no más de 3 minutos, y si te gusta ser curioso, mira el proceso, que merece la pena.
A los 3 minutos tienes un bizcocho calentito, que puedes comer en la misma taza, o emplatarlo. Yo lo hago para hacer dos, y comer mitad de cada uno.
A partir de aquí, como todos los bizcochos, le puedes poner nata, cobertura de chocolate, etc,…
Espero que alguien se anime a probarlo y comente como le ha ido.
Salú.
Hoy toca un platillo de esos que alegran el dia, y que no engordan nada de nada, de hecho quien engorda eres tu, no nos equivoquemos.
Hay quien lo llama patatas a lo pobre, y hay quien lo llama patatas cortijeras, pero lo que es seguro es que los nuevos cocineros estos de moda acertarian al llamarlo por su nombre.
Con ustedes:
Patatas cocidas y luego fritas con cebolla y pimiento rehogados, con dientes de ajo enteros, huevo revuelto, morcilla de cebolla y chorizo fritos.
Con esto la verdad es que esta casi todo dicho, pero comento un poco por encima la elaboración, ya que se tarda poco, y se usa poco para luego lavar menos.
Yo pelo las patatas y las corto en rodajas no muy gordas. Las meto en un plato que quepa en el microondas, con un poco de aceite y sal, y las pongo, a 850W, unos 7 u 8 minutos, que se cuezan, pero sigan teniendo textura, ya que si las dejamos mucho, o las cortamos muy finas, se acartonan.
Mientras, corto una cebolla hermosa, y un par de pimientos verdes en juliana, o como os de la gana, y los sofrio con unos cuantos ajos enteros, con piel y todo. Cuando el sofrito casi está, las patatas deberían estar, con lo que las añadimos. Fijaros que en ningun momento he puesto sal, ya que las patatas la llevan, y la morcilla y el chorizo ya tienen sabor contundente.
Ponemos la morcilla y el chorizo, en mi caso, en rodajas, pero se puede picar. Cuando todo este mas o menos rehogado y el chorizo sude, añadimos dos huevos SIN BATIR, y removemos.
(Hay quien pone los huevos fritos encima, pero eso ya mancha otra sarten amigos, sopesad las prioridades.)
Despues de todo, el aspecto es más o menos este.
Ya sabeis hermanos, despues de esto nada como un cigarrito y un sobre de Almax, o sal de frutas, y a disfrutar de una buena siesta para que todo repose y se vaya depositando cerca del higado, que es donde debe de estar
.
Nota: En mi caso, por gula, le puse una virutas de jamón serrano picado, pero eso ya es pecado.
Bueno, esta receta me quedó pendiente de cuando estábamos en temporada de setas, y mis padres se dedicaban a cebarnos a base de níscalos y boletus, con lo que teníamos materia prima más que suficiente para permitirnos comer un estupendo arroz con setas. Aquí va el tema de como se hace en esta casa, que del resto, ya se sabe, cada uno tiene su cosita.
Ingredientes:
Arroz (obviamente), Cebolla, Laurel, Pimiento rojo y verde, aceite de oliva del bueno, tomates, ajos, vino blanco (a ser posible un fino de Montilla), Pollo, y aquí cada uno pone la parte que más le guste, sal, pimentón ahumado, azafrán, colorante alimentario (para darle color, al que le guste verlo amarillo), y setas al gusto, que en mi caso, fueron níscalos y colmenillas. He de añadir que en mi caso le puse también a esta receta unos espárragos trigueros que cayeron en mi poder.
La receta es sencilla, sofreímos la cebolla el ajo y los pimientos en una cantidad generosa de aceite con la hoja de laurel, cuanto más picadito mejor. Cuando empieza a dorar la cebolla y los pimientos pierden dureza, le añadimos el tomate, pelado y picado, y dejamos que vuelva a sofreir. Añadimos el pollo troceado y rehogamos bien, que se impregne del caldo de las verduras y el aceite. Ponemos un buen chorro de vino y una pizca de sal, y vamos removiendo. En este punto es cuando yo añado las especias, menos el azafrán, y remuevo. Casi enseguida añadimos el arroz, y mi medida es un puñado con la mano abierta por persona. Dejamos que el arroz rehogue un minuto o minuto y medio, removiendo, y añadimos las setas y los espárragos. Rehogamos por última vez y añadimos agua hasta cubrir, el azafrán (yo prefiero en hebra) damos un par de vueltas, y dejamos que hierva, que se vaya consumiendo el agua. Aquí hay que decir que se puede hacer de dos maneras. O calculamos el arroz en un repiente y luego calculamos el doble de agua, o usamos para este guiso un “perol”, que al ser más abierto que una olla, podemos calcular a ojo con bastante fidelidad como he comentado antes simplemente dejando que el agua cubra el arroz, que suele ser suficiente.
Cuando hierva se prueba de sal, y se vigila que no se pegue. Y en unos 15 o 20 minutos máximo, tenemos nuestro arroz.
Hay que decir tambien, que se pueden usar varios tipos de arroz, pero las estimaciones que he hecho aquí son con arroz SOS o Nomen, de grano duro. Nada de vaporizados ni arroz largo ni hostias, que no sabe igual.
Si se podría usar arroz del tipo bomba, que absorve mucho más los sabores, pero es más caro.
| De Imagenes para Guacamola |
O esa es la única explicación que le doy, porque vamos…
Hamburguesas de McDo-nalds de hace 12 años, como el primer dia (¿de buenas?,no se, de aspecto si).
Obsérvese a la izquierda la susodicha antigualla, y a la derecha una de este año.
¿diferencias?

1 – Si comes algo y nadie te ve, no tiene calorías.
2 – Si tomas un refresco light con una chocolatina, las calorías de la chocolatina se cancelan con el refresco light.
3 – Cuando comes con alguien, si no comes más que los otros, las calorías no cuentan.
4 – La comida utilizada con fines medicinales nunca cuenta, como el chocolate caliente, leche con miel y coñac, etc.
5 – Si engordas a los que tienes a tu alrededor, tu parecerás más delgad@.
6 – Las cosas que se comen en el cine, como chocolatinas, coca-cola, palomitas, etc., no tienen calorías adicionales porque son parte del entrenamiento y no del combustible de cada uno.
7 – Los trozos de galleta no tienen calorías. El proceso de rotura produce pérdida de calorías.
8 – Chupar las cucharas y cazos cuando estamos cocinando no tiene calorías adicionales.
Pues si, también voy a hablar de esto, y de más cosas relacionadas con el comer, por supuesto. Ahora que Marieta y yo vamos a ser padres, una de mis mayores preocupaciones es el comer sano en casa, no solo en periodo de gestación, sino en adelante, ya que pienso que si la costumbre en casa es comer sano, influirá en la manera de comer y tomarse la alimentación en general de nuestro futuro retoño.
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Y nada mejor para ello, que tener en cuenta los 10 fundamentos básicos de la dieta mediterranea. Aquí van.
1.- Utilizar el aceite de oliva como principal grasa de adición. Es el aceite más utilizado en la cocina mediterránea. Es un alimento rico en vitamina E, beta-carotenos y un tipo de grasa vegetal (monoinsaturado) que le confieren propiedades cardioprotectoras.
2.- Consumir alimentos vegetales en abundancia: frutas, verduras, legumbres y frutos secos. Las verduras, hortalizas y frutas son la principal fuente de vitaminas, minerales y fibra de nuestra dieta y nos aportan, al mismo tiempo, una gran cantidad de agua. Es muy importante consumirlas a diario y la cantidad recomendada son cinco raciones entre ambas.
3.- El pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y sus productos integrales) deberían formar parte de la alimentación diaria. El consumo diario de pasta, arroz y cereales en general es imprescindible por su composición rica en carbohidratos. Nos aportan una parte importante de energía necesaria para nuestras actividades diarias. Hay que tener en cuenta que sus productos integrales nos aportan más fibra, minerales y vitaminas.
4.- Los alimentos poco procesados, frescos y locales son los más adecuados. Es importante aprovechar los productos de temporada ya que, sobretodo en el caso de las frutas y verduras, nos permite consumirlas en su mejor momento, tanto a nivel de aportación de nutrientes como por su aroma y sabor.
Este es el blog de Dante y Marieta, donde iremos publicanco todo aquello que nos hace reir, llorar, felices, tristes, nos pone de mala hostia, en fin, lo que viene siendo lo que nos sale a cada uno de los genitales.